
Mucho se teoriza sobre la capacidad de las ayudas técnicas e informáticas para adaptarse a los formatos de la actividad escolar e incidir positivamente en el proceso de enseñanza y aprendizaje de los niños y jóvenes con necesidades educativas especiales, sin embargo, al descender a la práctica cotidiana, vemos que no es sencillo encontrar la metodología adecuada a cada necesidad y que las interfaces adolecen en ocasiones de la calidad que buscamos.
La búsqueda de una tecnología a la medida de las necesidades de las personas con discapacidad hace que muchas veces sintamos ansiedad cuando no encontramos en las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) una herramienta rápida y sencilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario